miércoles, 25 de abril de 2012


En el sentido más amplio de la palabra, la inteligencia es la capacidad de resolver problemas, hacer frente a los desafíos o crear algo valioso. En este sentido, la compleja interacción existente entre las personas y sus relaciones, culturas  y roles es la que acaba determinando la inteligencia de una organización.
Nadie puede llegar a conocer toda la información que necesita el grupo para funcionar eficazmente. La inteligencia de una organización depende de la adecuada y oportuna distribución y procesamiento de los diferentes tipos de información.
Toda organización es "cibernética" en el sentido de que continuamente se halla inmersa en bucles de retroalimentación, recopilación de información de dentro y de fuera de ella y llevando a cabo los ajustes pertinentes.
En un entorno competitivo en el que se halla en continuo cambio, la organización que más información puede tener en cuenta, y responde de un modo más rápido y creativo,  en consecuencia, es la más adaptativa.
El flujo de información que se mueve en el seno de cualquier organización, desempeña un papel crucial en su supervivencia, algo a lo que algunos se refieren hablando del "capital intelectual" de la organización.

martes, 3 de abril de 2012

Establecer un clima sincero y abierto de comunicación interna de la organización, requiere aceptar la verdad, por muy importante que esta pueda ser, y estar dispuestos a sopesar todos los aspectos que presente cualquier problema/circunstancia/situación.
Todas las personas deben sentir que cuentan con la libertad suficiente para expresarse con sinceridad, sin miedo a ser "castigada" de cualquier forma.